Caso de uso

Se acabó el pastor a las nueve

Lo peor de que se acabe algo no es que se acabe: es que tres mesas lo pidan después y alguien tenga que ir a decirles que no hay, cuando ya habían decidido.

Cocina de restaurante en plena hora de servicio, con vapor y dos cocineros de espaldas

El problema

Avisar mesa por mesa es trabajo que nadie contó.

En hora pico, cada platillo agotado que sigue en la carta cuesta una vuelta del mesero, una decisión que se deshace y, a veces, una mesa que pide menos de lo que iba a pedir. Con la carta impresa no hay forma de evitarlo; con una carta que vive en línea, sí.

Cómo se hace

Paso a paso.

Ilustración: un menú que se edita desde el celular
  1. Marca el platillo como agotado

    Desde «Mi menú», un interruptor por platillo. También funciona escribiéndolo: «marca agotado el pastor».

  2. Desaparece del menú público

    Deja de poder pedirse. Quien abra el QR después ya no lo ve.

  3. Vuelve mañana con un toque

    Al día siguiente lo vuelves a activar. No hay que volver a escribirlo ni recuperar nada.

Preguntas

Lo que suelen preguntar

¿Se borra el platillo?

No. Se queda en tu menú con toda su información y su foto; solo deja de poder pedirse hasta que lo vuelvas a activar.

¿Y si alguien ya lo tenía en el carrito?

El pedido se valida al mandarlo. Si el platillo ya no está disponible, no pasa.

¿Puedo agotar una categoría entera?

Sí, escribiendo el cambio: te enseña la lista de lo que va a cambiar antes de aplicarlo.

Sigue con

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Ilustración: un menú que se edita desde el celular