Menú y carta ·
Fotos de comida con el celular: guía para tu menú

No hace falta cámara profesional. Hace falta luz de ventana, un fondo que no estorbe y el ángulo correcto para cada tipo de plato. Con eso, el teléfono que ya traes da fotos que venden.
La regla que más cambia tus fotos: apaga el flash y acércate a una ventana. El flash directo aplana la comida y le da un color gris verdoso; la luz de ventana la dibuja.
Luz: ventana, lateral y nunca flash
La mejor luz para comida es la de una ventana grande entrando de lado, un día nublado o con una cortina fina delante. Lo que buscas es luz suave y direccional: suave para que no haya sombras duras, direccional para que el plato tenga volumen.
- De lado o de atrás, nunca de frente. La luz de atrás hace brillar los líquidos y el vapor.
- Un rebote al otro lado: una servilleta blanca o una charola apoyada rellena la sombra. Es gratis y se nota muchísimo.
- Nada de luz de techo amarilla mezclada con luz de día. Las dos fuentes juntas dan colores imposibles de corregir. Apaga la del techo.
Ángulo: cada plato pide el suyo
| Tipo de plato | Ángulo | Por qué |
|---|---|---|
| Sopas, caldos, pozole, arroces | Cenital (desde arriba) | Lo que importa está en la superficie |
| Hamburguesas, tortas, pasteles | A la altura del plato | Se ven las capas |
| Tacos, platos con relieve | 45 grados | Da profundidad sin perder el contenido |
| Bebidas | A la altura, un poco por encima | Se ve el líquido y el hielo |
Y un detalle técnico: no uses el zoom digital, acércate tú. El zoom del teléfono recorta píxeles y la foto pierde nitidez justo donde más se nota, que es la textura.
Fondo y emplatado
- Fondo que no compita: una madera, un mantel liso, una charola oscura. Si el fondo tiene dibujos, la comida desaparece.
- Menos cosas de las que crees. Un plato, un cubierto, quizá una salsa. El resto sobra.
- Limpia el borde del plato antes de disparar. Es lo que más delata una foto hecha a la carrera.
- Dispara en caliente. El vapor dura treinta segundos y el queso fundido, menos. Prepara todo y luego saca el plato.
Edición básica: tres controles y ya
Con la app que trae el teléfono basta. Toca tres cosas y para:
- Exposición: sube hasta que los blancos sean blancos, sin quemarlos.
- Temperatura: corrige el amarillo de la luz artificial hasta que un plato blanco se vea blanco.
- Recorte: cuadrado o 4:5 para el menú; endereza la línea del horizonte si se torció.
Lo que NO conviene: saturar el color hasta que el jitomate parezca de plástico, y los filtros de la app de redes. Una foto demasiado editada crea una expectativa que el plato real no cumple, y eso sí se nota en la mesa.
Qué tamaño subir al menú
Un teléfono moderno saca fotos de 3 a 8 MB. Subir eso tal cual a un menú digital significa que alguien con datos móviles va a esperar a que carguen, y muchos se van antes.
- Un lado largo de 1 200 a 1 600 píxeles sobra para el tamaño al que se ve en un teléfono.
- Formato WebP o AVIF si tu herramienta lo soporta: pesan la mitad que un JPG a la misma calidad.
- Mismo encuadre para toda la carta. Si unas son cuadradas y otras verticales, el menú se ve desordenado aunque cada foto esté bien.
Lo que hace el menú por ti
Las fotos que subes se sirven ya optimizadas y al tamaño que pide la pantalla del cliente, en formatos modernos. Tú subes la foto del celular y no te preocupas del peso. Ver el menú digital

Preguntas frecuentes
¿Necesito cámara profesional?
No. Un teléfono de los últimos años con buena luz da fotos de sobra para un menú digital. La luz importa mucho más que la cámara.
¿Conviene usar flash?
El flash directo del teléfono, no: aplana la comida y le cambia el color. Mejor acercarse a una ventana.
¿Qué tamaño debo subir?
Con 1 200 a 1 600 píxeles de lado largo sobra. Si tu menú optimiza las imágenes, sube la del celular y deja que él las ajuste.
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